close
Sin categoría

7 motivos para viajar en bus

img_35071

La aventura en Autobús:

La última vez que hice un viaje en Bus, recorrimos una gran porción de Latinoamérica (14.000 Kms).Y la verdad es que luego de ese intenso viaje, guardo una gran empatía por estos vehículos, y cada vez que veo uno pasar, me lleno de lindos recuerdos. Durante aquellos días, llegué a sentir en varias oportunidades, a este medio de transporte como mi propia casa. Pasamos muchas noches en bus porque los trayectos eran largos, y porque nos servía para ahorrar en estadía.

En aquel viaje, no siempre nos tocaron buses impecables, ya que atravesamos países como Bolivia, en donde muchas empresas no son muy atentas con el servicio. Pero aún así, la magia aventurera siempre estaba ahí presente. Cada vez que nos sentábamos en un nuevo Ómnibus rumbo hacia algún destino, sentíamos que nos reforzábamos como viajeros, y nos poníamos muy contentos de recorrer más tierra Latinoamericana.

Nunca voy a olvidar la combinación de esos cientos de paisajes pasando por mi ventana, con la música en mis oídos; me emocionaban constantemente. La ruta tiene cierta mística, de noche y de día. Ese momento de estar andando por rutas, lejos de todo lo cotidiano, resulta el lugar perfecto para reflexionar.

yo-andes

Recuerdo aquellas noches viajando y mirando el cielo desde mi asiento, contemplando las estrellas y cuestionándome sobre mi vida, me encantaba como nada. Creo que lo que se piensa cuando se está allí, simplemente no se piensa en ningún otro lugar, hay que estar ahí para poder experimentarlo, en un viaje hacia algún destino lejano. Qué lindo era despertar con el rayito de sol entrando por la ventana y ver un paisaje completamente distinto al anterior; sentir la vibración de las ruedas sobre la carretera y comprender que seguíamos avanzando, me generaba mucha paz. También me gustaba ver lo que hacían los demás en la mañana, algunos leían un libro, otros dormían y otros desayunaban. Uno se sentía acompañado de esas personas, que viajaban con el mismo rumbo.

Viajar en bus me hacía fluir todo el tiempo por un estado de bienestar y motivación. El movimiento me hacía disfrutar completamente del presente, y me dejaba absorber por eso.

lipan-editada

Toda aquel recorrido me dió un gran panorama de nuestra Latino América, uno que nunca hubiera conseguido de otra forma; fue la experiencia de recorrerla por tierra lo que marcó la diferencia.

Viajar en Bus tiene grandes ventajas:
dsc_0155

Cuando se habla de las diferentes opciones de transporte a la hora de viajar, la gran mayoría prioriza viajar en avión, en tren, o en barco, y se suele catalogar al bus de incómodo, aburrido y lento. Pero para mí no es tan así; si es lento, pero eso no tiene porque ser algo necesariamente malo, de hecho, ese tiempo puede ser una gran inversión y el que le dé un gran valor agregado al viaje.

Lógicamente, para aquellos que tengan el tiempo contado, no será muy buena opción. Pero para los que cuenten con el tiempo necesario, el bus puede es la mejor opción, y acá van 7 razones de por qué:

1)Asimilación de la cultura:

untitled

factores más importantes para conocer un país y su cultura, es la observación. No tanto por fotos o videos, si no estando ahí presente. Viajar en Bus le da un plus muy especial a ese análisis visual que cada viajero hace. Porque uno no se pierde de absolutamente nada viajando en este transporte: el tipo de caminos, la vestimenta de la gente, las afueras de la ciudad, la tonalidad de colores de la tierra, la arquitectura, los animales, la forma de vida, el tipo de vehículos, los pueblos, las aves, los cielos, las montañas, etc.

Algo que viajando en avión es más complicado, donde se llega directamente a una ciudad principal y la visión de la cultura es bastante más limitada que viniendo desde la frontera por vías terrestres.

Por esto yo creo que el tiempo en ruta es siempre enriquecedor y una gran fuente de aprendizaje.

2) Economía:

terminal

La palabra Omnibus (Autobús) en latín significa: “para todos”. Desde su creación el bus fue planteado como un transporte económico y compartido.

En la mayoría de los países del mundo, el autobús es mucho más económico que los demás medios de transporte. A nivel global, comparándolo con el auto, o los aviones, llega a ser hasta un 60% más económico.

Hay muchos países en donde el tren es más económico pero no cubre la misma variedad de destinos que los buses, y es más complicado de conseguir lugar.

Otra ventaja de los buses es qué sus precios son muchos más estables que los del avión, que varían en función de la demanda.

3) Desconexión total:

img_33101

A veces un viaje es la excusa perfecta para desconectarse de todo, hasta del celular. Cuando estás en un autobús las posibilidades de entretenimiento son más limitadas que estando en casa, y las únicas opciones que hay al alcance del viajero para pasar el rato son actividades muy sanas como: Leer un libro, conocer a alguien, relajarse, mirar los paisajes, escuchar música, jugar a las cartas, conversar sobre algo, escribir o dibujar.

En nuestro caso, cuando viajamos por Latinoamérica, decidimos no tener celular, ya que nos pareció que una de las ideas de ese viaje era salirse de todo lo habitual. De qué nos servía enterarnos de las cosas habituales que pasaban en casa?

*Esto no quiere decir que esté mal tener un celular para estar registrando el viaje y estar en contacto, cada uno tiene su forma de viajar.

4) Inspiración:

Como dije anteriormente, las cosas que pensás cuando estás viajando en bus, son realmente difíciles de concebir en otro momento. O por lo menos en mi caso personal; creo que se genera una especie de romanticismo entre el viajero y la ruta, que hace que este disfrute del viaje tanto como del destino. La variedad de paisajes que aparecen por la ventana es uno de los componentes más importantes. No hay nada mejor que empezar un nuevo día yendo hacia alguna ciudad desconocida, explorando, conociendo. Lo encuentro un momento muy particular que me genera mucha satisfacción.

5) Seguridad:

Debido a su tamaño, sus sistemas antivuelco, las restricciones en el límite de velocidad, las inspecciones, el monitoreo satelital y sus conductores calificados, los autobuses son considerados el transporte más seguro en la ruta. Es el medio de transporte terrestre que más desciende a nivel mundial en sus índices de víctimas de accidente.

6) Comodidad:

Los buses de hoy en día ya no son lo que eran antes, son cada vez más tecnológicos y minimalistas, e incluyen nuevos servicios e infraestructuras que los hacen mucho más cómodos.

-Casi todas las empresas tienen “bus cama” en donde los asientos son realmente espaciosos y reclinables hasta 180°.

-En la actualidad, los gigantes de la ruta cuentan con más servicios: Wi-fi, aire acondicionado, pantallas en los asientos y hasta tomacorrientes para cargar aparatos electrónicos.

-Ya no más largas filas en terminales, casi todas las empresas de Ómnibus tienen sus plataformas online para poder reservar desde tu computadora o celular en unos minutos.

-No hay un límite de equipaje tan estricto como en los aviones.

-Las terminales de buses siempre se encuentran en zonas céntricas de las ciudades, lo que hace más accesible, tanto la llegada como la partida.

-Puntualidad. Los buses casi siempre cumplen con los horarios establecidos de llegada y partida.

dsc_0050

7) Versatilidad:

Un pasaje de bus puede comprarse a último momento gracias a su gran disponibilidad horaria (mañana, tarde y noche) y a su periodicidad. En caso de perder un coche, siempre está la posibilidad de tomar el siguiente.

En las fechas de mayor demanda las compañías siempre disponen de más vehículos para los diferentes trayectos

Son sin duda la mejor opción para viajes desestructurados e improvisados.

Por último, les dejo un relato que escribí después de un viaje en Bus:

nigth-buses

Una noche en solitario por la ruta:

Son las 22 en punto y hace un poco de frío, estoy parado al lado del coche que me toca hoy, en el andén veintitrés de esta terminal. —Uno de los tripulantes vuelve a repetir— “¿alguien más para cargar equipaje?”. Cerca mío, algunos están fumando un cigarro antes de subir, y otros están conversando; yo simplemente estoy contemplando esta ciudad por última vez. Fueron pocos, pero muy lindos días—pensé— ahora toca continuar el viaje.

Vengo siguiendo a mi instinto día a día, y finalmente estoy fluyendo por un incesante estado de bienestar y motivación. Todo fue gracias a esta aventura. Ya no pienso en el pasado ni en el futuro, el movimiento me mantiene en el presente y me dejo absorber por eso, me hace bien, me siento más vivo que nunca, y no paro de repetirme: “viajar por tierra es un constante aprendizaje”.

Un señor de camisa blanca y corbata azul cortó mi ticket y me invitó a pasar. Arriba, veo el pasillo iluminado hasta el fondo y algunas personas que ya están sentadas prontas para viajar. Una señora en primera fila mira a la gente despedirse por la ventana; veo otras cabezas sobresalir por la línea de los asientos. Entonces, camino hacia mi asiento; algunos me observan, otros me saludan con un leve asentamiento.

Me siento contra la ventana, abro las cortinas y tanteo con mi mano los comandos del techo; todo funciona bien, me pongo cómodo. Me relajo con la vibración del motor, las tenues luces y mi asiento suave y acolchonado.

Empiezan a entrar más personas, siento un efecto de comunidad, ya no estoy tan solo — pensé ahora. Los veo entrar de frente, con sus diversas edades y situaciones; me imagino por un segundo la vida de cada uno de ellos. Qué bueno aquel que viene con una guitarra en el hombro, sonriendo! —pensé. En este preciso momento, en este bus, se crea un pequeño mundillo al azar—pensé— y es único!

Siento algunas voces en distintos idiomas, unos chicos conversando en inglés, y alguien que habla por celular con acento italiano. Ahora estoy más comodo aún.

Miro por la ventana y veo todo tipo de viajeros caminando hacia sus buses, algunos con mochilas, otros con bolsos, algunos solos, otros acompañados; allá a lo lejos viene uno arrastrando una valija pesada. Hacia donde irán? —me pregunté— Que historia de vida tendrán? Se parecerá en algo a lo que estoy viviendo yo?

Gradualmente empiezo a escuchar la voz del chofer que se acerca, mientras termina una conversación a las risas. Lo estoy escuchando subir ahora mismo, creo que ya se sentó. Escucho que cierran la bodega del costado. Se acerca el momento de partir.

Entonces, una pequeña inquietud me sube por el pecho y me invade una sensación de nostalgia. Un montón de imágenes vienen a mi cabeza: los días que viví en esta ciudad que estoy a punto de abandonar, las personas con las que compartí momentos, lugares que me dejaron algo, situaciones que me hicieron más fuerte. “Es el bus, el que marca el comienzo, y también el que marca el final” —pensé muy seriamente.

—Entonces seguí analizando y me dije— a partir de que este bus se mueva, se cierra una puerta y se abre otra. Y eso es lo mejor de los días que uno está de viaje, todo el tiempo se cierran ciclos para darle lugar a uno nuevo, y se hacen notar, eso le da un gran encanto a viajar.

Entonces, aceleró marcha atrás.

Seguir leyendo
1 2
Page 2 of 2